Empieza la Guerra Parte 30

Persecuciones
Por Cananeo Campos Camacho
Presagio


¿Padre?... ¿puedo ser como tu?... Y el viejo lobo, solo se limitó a sonreír.

Años mas tarde descubriría el significado detrás de esa sonrisa.

Imágenes de un enorme Licántropo convirtiéndose en un pequeño joven bañado en sangre y la risa a carcajadas de Li despiertan de su descanso a Zeta, -¡Kotaro!...- grita al despertar, siente un sudor frío en todo su cuerpo y pasa su mano derecha por su frente… Esta pesadilla se hace cada vez más frecuente… imágenes destellantes en su mente de su joven hijo muerto atormentan al guerrero… piensa... hace meses que no sé de tí…



São Paulo Brasil, Parque Estadual da Cantareira 11:45 P.M. un grupo de 3 adolescentes del clan Luna Roja de Monterrey, México, es perseguido por una sombra entre los árboles, la misión de estos que aún no son convertidos en Licántropos era la de reclutar más jóvenes para su Clan… se encontraban haciendo su trabajo haciéndoles creer a sus nuevos amigos que sólo estaban acampando pero recibieron una visita inesperada… justo en el momento cuando uno de sus superiores convertido en Licántropo se disponía a atacar a los jóvenes, una sombra salió de entre los árboles y le cortó la cabeza, asustados al ver a la bestia decapitada y frente a ellos una figura sombría de alguien vistiendo una tunica negra que espada en mano voltea a verlos y sonríe dejando ver sus largos colmillos se echan a correr… ellos ya no se dan cuenta pero la misteriosa sombra se lanza sobre los árboles persiguiendo a sus verdaderas presas…

Los asustados jóvenes continúan con su veloz paso mientras la sombra los persigue… se adentran por una vereda… se les instruyó muy bien a donde ir… de imprevisto detienen su correría, parece no haber salida al presentarse ante ellos una enorme roca… los tres jóvenes se colocan de espaldas a la roca mientras ven como una sombra se acerca lentamente… deteniéndose a unos tres metros de ellos… Carlos alza la voz preguntando -¿quién eres tu?-

- Mi nombre es Lóbrego y no puedo permitirles que continúen haciendo esto… pero antes de continuar quiero darles una oportunidad... ¡díganme donde está su guarida!... y díganme el nombre de su Maestro… -Lóbrego les dice insistente-, ¡Ustedes aún pueden ser salvados! ¡Respondan! ¿Dónde encuentro a su manada?

- ¡Estas en problemas! -le grita Miguel, otro de los jóvenes.

- ¡¿En serio?! -le responde Lóbrego sonriendo.

En ese momento en lo alto de la roca se deja caer un gran Hombre Lobo que inmediatamente se yergue lanzando un gran aullido.

Al verlo Lóbrego dice… -¡Vaya! a eso te referías…

Los tres jóvenes sin titubear se lanzan a correr perdiéndose en el bosque, al mismo tiempo que el Licántropo se lanza sobre Lóbrego, lanzando grandes zarpazos y quedando a unos centímetros de morder su yugular, las dos criaturas de la noche caen y ruedan por el suelo.

Lóbrego con un rápido movimiento de sus piernas lanza hacia a tras al Licántropo, poniéndose rápidamente los dos en pie y quedando uno frente al otro, la fiereza de éste Licántropo sorprende a Lóbrego, quien piensa;“hay algo en sus movimientos, su estilo de ataque me resulta bastante peculiar…” la reflexión de Lóbrego es interrumpida por el ataque del Licántropo, Lóbrego logra esquivar el ataque arañando con las garras del guante de su mano izquierda desde el pecho hasta la espalda del Licántropo, el cual grita ferozmente girando velozmente y golpeando por la espalda a Lóbrego…

- ¡Bien!... -dice Lóbrego-, ¿quién se supone que eres tú? -Un gran gruñido es lo que recibe como respuesta-, de acuerdo… -le responde Lóbrego haciendo aparecer en sus manos una espada. Lóbrego se abalanza sobre el Licántropo quien rápidamente trata de esquivar los embates de Lóbrego pero no lo consigue, es alcanzado en varias ocasiones por el filo de su espada, dejando en algunas partes heridas profundas pero aún con todas sus heridas no ha caído al suelo, se mantiene en pie mirando desafiante a Lóbrego… “¿Por qué te mueves como él?” Se pregunta Lóbrego mientras mira fijamente a la bestia que tiene enfrente, dando un salto largo hacia el frente y girando sorprende el lobo que recibe el golpe de espada dejando una gran herida que abarca desde el hombro y costado del pecho, provocada por el intento de esquivar el ataque, mientras esto sucedía, de entre los árboles comienzan a salir disparos, algunos llegan a dar en el blanco sobre el cuerpo de Lóbrego, distraído por la sorpresa de esta irrupción Lóbrego queda semiarrodillado y es rápidamente rodeado por un pequeño grupo de humanos, cuando Lóbrego se pone en pie en medio de ellos solo se alcanza a escuchar a lo lejos los aullidos de ese extraño Licántropo, y en silencio y oscuridad del bosque, los únicos destellos de luz es los de los disparos, pero estos comienzan a acallarse lentamente…

Horas después casi apunto del amanecer se ve una sombra corriendo y tropezando torpemente llegando a una gran cabaña en el bosque, cae al suelo sorprendiendo a los guardias que comienzan a gritar

- ¡Maestro… maestro!

Del interior de la cabaña sale Nix mostrándose como siempre, impávido a lo sucedido y se arrodilla ante el joven.

El joven Licántropo casi a punto desmayarse le dice a Nix –Maestro, te he fallado…- y este le responde:

- ¡NO!... ahora me serás más útil que nunca… -tomándolo de una forma entre sus brazos que quien lo observara pensaría que lo está consolando, los ojos del joven Kotaro se abren sorprendidos al ver en la mano izquierda de Nix un guante con afiladas garras que rápidamente atraviesan el pecho del joven sacando su corazón… con el corazón del joven aún palpitando en sus manos Nix lo exprime con fuerza… mientras en los ojos de Kotaro se puede alcanzar a ver correr una lagrima… y con su último aliento solo alcanza a decir:

- Padre…

Un día después…
Japón, casa de seguridad de Zeta, la tranquilidad del jardín y el ruido de las aves son interrumpidos por el estridente ruido del helicóptero de Nix, que aterriza lentamente… desde la terraza de la casa lo observa Zeta con algunos de sus seguidores. Zeta piensa: “algo ha sucedido, su visita no estaba programada” Las puertas del helicóptero se abren lentamente y Zeta comienza a sentir que su vida desmorona al ver bajar a Nix vestido de traje blanco y manchado de sangre, en sus brazos lleva el cuerpo sin vida de Kotaro, Carlos y Miguel lo acompañan, arrodillándose solemnemente Nix coloca a los pies de Zeta el cuerpo de su joven hijo. Zeta se pierde en un abrazo al cuerpo sin vida de su hijo y al mismo tiempo pregunta:

- ¿Cómo sucedió algo así?

- Murió valientemente protegiendo la vida de estos dos jóvenes -le dice Nix.

- Fuimos atacados mi señor -le responde Carlos-, caímos sorprendidos durante una misión ayer en Brasil

- ¡Explíquense! -exclama Zeta- ¿qué fue lo que paso?

- Fue un vampiro -le dice Miguel

- ¿Solo uno? ¿Quién? -les pregunta Zeta-, quiero el nombre del asesino -voltea por un momento a ver a Nix quien se mantiene con la mirada hacia abajo.

- Nunca lo habíamos visto -dicen los dos jóvenes al mismo tiempo-, pero vestía muy extraño, como de otra época…

- ¿Y sus guardias? -pregunta Zeta viendo insistente a Nix.

- Llegaron tarde, -le responde-, ya sabes como era él…

- Cuando Kotaro llegó nosotros corrimos a dar aviso a los guardias…

- Antes de atacarnos dijo llamarse Lóbrego…

- ¿Qué?... ¡Lóbrego!... -exclama Zeta-, ¿qué es lo que estas diciendo? -El semblante de Zeta se torna serio y voltea a ver a Nix-, ¿Qué es esto? ¿No puede ser él? - Nix le responde:

- Si yo estoy aquí, ¿crees que él no encontró también la manera de salir?… además el estilo es inconfundible…

- NO… NO… aún si eso fuera verdad, él no haría algo así…

Le dice Nix a Zeta: - Yo tenía mis dudas cuando estos jóvenes me dijeron el nombre de su atacante, pero mira, -descubriendo el cuerpo de Kotaro, Nix le muestra las heridas de espada…

Al mirarlos Zeta reconoce esos cortes especiales en el cuerpo de su hijo, los ojos de Zeta se llenan de rabia y odio… - No cabe duda, es verdad…

- Ya no te debo nada… -dice en voz muy baja…

“Ah, que ingenuidad, el pensar que uno podría tener un lugar y un momento sin molestar ni ser molestado”

Soy un niño, que sigue creciendo, muchas cosas pasaron, para ser lo que soy en este preciso momento, lloré apenas vi la luz, al salir de mi protección materna, me enfrentaba nada menos que a la vida, a esperar lo necesario para seguir avanzando, recibí muchas maldades, en forma de castigo y represiones. También sentí el cariño que ofrece el ser amado. Comprendí la secuela de la enfermedad y por qué la provoca uno mismo. Tuve que ser malo para comprender la maldad y jugué a ser bueno para aprovecharme de la bondad. Conozco la ignorancia para evaluar mi sabiduría. Soy parte de este mundo, este mi nuevo mundo, he conseguido tantas cosas desde que llegué y tengo tanto más para hacer, ordenarlo, cuidarlo, disfrutarlo y después destruirlo igual que a mi propia vida.

Supe del dolor terreno, cuando siendo un pequeño mortal mis afectos comenzaron a partir, dejando jirones de mi maltrecha alma, pero había que continuar, otros esperaban en mi camino… a temprana edad me volví el mejor sirviente del demonio… una vida oscura fue lo que me regaló el destino… ha habido sexo, del bueno y del malo… solo gozo físico…

Siento el placer del poder, pero este es imposible de sostener ya que cae en algún momento, por el lastre de la ambición que otros nos arrojan encima… “o de mi propia ambición, que cada vez siempre es mas grande”… precipitándome a la soledad…

Aprendí hábilmente a ser deshonesto, perezoso, vicioso, para "ser", definitivamente… aprendí hábilmente a convencer… para que todos a mi alrededor me dieran su permiso de destruirlos…

Y aún así nada parece satisfacerme, ni saciar mi sed, ni calmar mi hambre… nada… como el hecho de imaginarte muerto a mis pies… JAJAJAJAJAJA…

---NIX

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente! me gusto :) te felicito, aun conservas el don de fluir con las letras.

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